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Lyl Ciganda, responsable de la Unidad de IA del MSP. 
Foto: ANTEL

El MSP avanza en una estrategia de inteligencia artificial para mejorar la gestión en salud

4 de julio de 2026    3 minutos de lectura
Artículo de Búsqueda


“El principal potencial de estas herramientas, al menos en una primera etapa, es el análisis de datos”, señaló Lyl Ciganda, responsable de la Unidad de Inteligencia Artificial del Ministerio de Salud Pública (MSP) al semanario Búsqueda (4 de julio de 2026), al resumir una de las claves del enfoque que hoy empieza a desarrollar el Ministerio de Salud Pública en materia de inteligencia artificial.

Con esa lógica, el MSP comenzó a delinear una estrategia para incorporar IA al sistema de salud con un objetivo inicial muy concreto: ordenar mejor la información disponible y mejorar la gestión. Antes que pensar en diagnósticos automatizados o sistemas autónomos, la prioridad oficial está puesta en fortalecer los sistemas de información y definir reglas claras para el uso de esta tecnología.

Según informó Búsqueda, una de las primeras conclusiones de las autoridades fue que el sistema de salud genera una gran cantidad de datos, pero que buena parte de esa información sigue dispersa y es difícil de aprovechar para la gestión. En esa línea, el director general de Secretaría del MSP, Rodrigo Márquez, sintetizó el enfoque con una frase contundente: “Nosotros no arrancamos por la inteligencia artificial. Arrancamos por los sistemas de información. Si vos no tenés datos organizados, después la inteligencia artificial no sirve”.

A partir de ese diagnóstico, el ministerio reorganizó sus sistemas de información y puso en marcha una unidad específica para trabajar en inteligencia artificial aplicada a la salud. El objetivo es coordinar proyectos, estudiar posibles aplicaciones y establecer lineamientos para prestadores públicos y privados.

La historia clínica electrónica aparece como uno de los principales activos sobre los que se quiere trabajar. El desafío no es solo contar con esa información, sino poder usarla mejor para la planificación y la toma de decisiones. Como señaló Márquez a Búsqueda: “Tenemos un gran activo, que es la historia clínica electrónica. Es un activo enorme del país. El problema es que no se usa toda la información que está ahí”.

En esta primera etapa, la orientación del MSP no apunta a reemplazar al profesional de la salud. Por el contrario, la inteligencia artificial es vista como una herramienta de apoyo para resumir información, agilizar tareas y mejorar procesos administrativos y asistenciales. Esa línea también quedó explicitada por Márquez en declaraciones recogidas por el semanario: “En medicina, el responsable siempre es un profesional de la salud. La inteligencia artificial puede asistir, puede sugerir, puede resumir información, pero no toma decisiones”.

Más que una transformación brusca, la apuesta parece ser gradual: ordenar datos, definir reglas y luego incorporar inteligencia artificial allí donde realmente pueda agregar valor. En un sector tan sensible como la salud, el desafío no es solo tecnológico, sino también institucional, ético y cultural.